martes, 1 de diciembre de 2009

ALERTA ROJA: IV Consagración Juvenil



Esta consagración es la última del año y queremos invitar a todo el distrito en esta fabulosa consagración. Sera el dia 5 de Diciembre del 2009 a las 6 de la tarde, en la 1era IAFCJ de Puerto Peñasco, Sonora; los invitados especiales serán el Señor Jesucristo y ustedes. Animo invitamos a todas las fraternidades juveniles, ¡la comida será gratis!

¿Cómo encontrar la Dirección de Dios?

¿Ha estado usted alguna vez inmovilizado en una encrucijada, sin poder tomar una decisión? ¿Sin poder voltear a la derecha ni a la izquierda por temor a que pudiera tomar el camino equivocado? ¿Sin poder seguir adelante por la preocupación de que su decisión pudiera hacerle daño a alguien que usted ama?

Quizás usted se encuentre ahí en este momento, tratando de resolver una de las mayores decisiones de su vida. Usted trata de moldear esta decisión como si fuera masa de pan, dándole vueltas en su mente una y otra vez. Usted piensa primeramente acerca de todos los beneficios de decir sí. Entonces usted voltea en dirección opuesta, preguntándose las razones de decir no. Y usted aún no puede decidir. Así que lo deja a un lado, esperando poder manejarlo mejor más tarde. Después de algún tiempo, usted comienza de nuevo, dándole vueltas y vueltas….

Añadida a esta mezcla confusa está la doctrina de la voluntad de Dios que algunas veces es difícil de descifrar. «¿Qué quiere Dios para mí?» En realidad, esa es la pregunta más importante. Usted desea seguir la voluntad de Dios, cualquiera que esta sea. Pero, ¿cómo puede usted saber en qué dirección él lo está guiando?

Afortunadamente, Dios ha proporcionado ciertos principios en su Palabra que lo pueden ayudar a llegar a una buena decisión y aumentar su confianza de que usted está siguiendo en Su camino.

Encienda la luz de las Escrituras
Cuando entramos a una habitación oscura para buscar algo, nuestra primera acción es encontrar el interruptor y encenderlo. La luz ilumina hasta la última esquina de la habitación, y podemos encontrar rápidamente lo que estamos buscando. ¡Es mejor que estar a gatas buscando a tientas en la oscuridad!

Cuando estamos buscando en la oscuridad acerca de una decisión, lo primero que debemos buscar es la Biblia, la luz de Dios para la vida.

La exposición de tus palabras imparte luz;
Da entendimiento a los sencillos. (Salmo 119:130; vea también v. 105)

Porque el mandamiento es lámpara, y la enseñanza luz,
Y camino de vida las reprensiones de la instrucción. (Proverbios 6:23)

Aparte algún tiempo durante el día para leer la Biblia y permita que ilumine su situación con la verdad de Dios. A medida que usted la estudie, busque preceptos (instrucciones específicas) y principios (instrucciones generales). Los preceptos son mandamientos muy precisos para no dar lugar a dudas acerca de lo que Dios quiere decir. Por ejemplo, «No te asocies con el chismoso» (Proverbios 20:19b); «No mintáis los unos a los otros» (Col. 3:9a); «Porque esta es la voluntad de Dios… que os abstengáis de inmoralidad sexual» (1 Tes. 4:3). Aplicando estos mandamientos directos, específicos a su situación puede guiarlo directamente a la mejor elección para usted.

Los principios, por otra parte, son como focos, que cubren una variedad de circunstancias. Por ejemplo, Pablo dice,

Todas las cosas me son lícitas, pero no todas son de provecho. Todas las cosas me son lícitas, pero yo no me dejaré dominar por ninguna. (1 Cor. 6:12)

Aquí tenemos un vistazo raro al proceso de tomar decisiones de Pablo. A medida que él considera una acción en particular, casi lo podemos escuchar hablando consigo mismo, «Este camino pudiera no ser pecado, ¿pero es provechoso? Si es así, pudiera seguir adelante. Pero, ¿me llevará esta acción a un hábito que no pueda controlar? Si es así, entonces desistiré.»

A medida que lee las Escrituras, ¿puede usted descubrir los principios que guiarán su decisión? Para extraer principios de la Biblia, usted debe utilizar técnicas de interpretación sólidas y pensar con madurez. El proceso no puede ser apresurado. Ore acerca de lo que lee. Anote sus reflexiones. Invite al Espíritu Santo a que le ayude a comprender y a aplicar lo que usted está meditando. Después de un tiempo, usted pudiera unirse a David en su exaltación llena de alabanza al Señor:

Tú enciendes mi lámpara, oh Señor;
Mi Dios alumbra mis tinieblas. (Salmo 18:28)

Esté atento a la instigación tranquila del Espíritu Santo
El mundo nos dirige a gritos diariamente. Los ídolos de los medios de comunicación proclaman sus valores pretenciosos. Las carteleras cubren el paisaje, atrayéndonos con sus tentaciones más atractivas que la vida real. ¡La televisión, la radio, el cine, y aun nuestras computadoras ahora claman con una voz más y más alta para decirnos donde voltearnos, qué comprar, qué pensar!

El Señor, sin embargo, raramente grita sus instrucciones, por una buena razón. Él rehúsa competir por nuestra atención con las otras voces que bombardean nuestros oídos. Cuando Él habla, Él habla lo suficientemente suave que no lo detectaremos si no estamos completamente enfocados en Él.

Cuando estamos tranquilos ante Él y meditamos en su Palabra, Él pudiera instigarnos con un pensamiento o una impresión. Judas es un buen ejemplo de un creyente que sintió la instigación del Espíritu Santo. Él se hizo el propósito de escribir su epístola acerca del tema de la salvación, pero cambió su manera de pensar cuando un pensamiento inspirado por Dios tocó su corazón:

Amados, por el gran empeño que tenía en escribiros acerca de nuestra común salvación, he sentido la necesidad de escribiros exhortándoos a contender ardientemente por la fe que de una vez para siempre fue entregada a los santos. (Judas 3, énfasis añadido)

Como Judas, pudiéramos sentir la mano del Maestro y escuchar su voz en nuestro ser interior. Si lo hacemos, debemos seguirlo a él.

Pero, ¿cómo podemos estar seguros que fue Su voz la que escuchamos? Siempre recuerde de verificar que su decisión está de acuerdo con los preceptos y principios de la Palabra de Dios, y es una buena idea preguntarle a un amigo sabio que analice también el deseo de su corazón.

Pruebe sus deseos a través de consejería sabia
«No puedo decidir si debo aceptar la transferencia de empleo a Chicago», Mario le admitió a su amigo, Gustavo. «Cambio de opinión una y otra vez. Un día no quiero sacar a los niños cuando están comenzando el año escolar. Al siguiente día estoy emocionado acerca de las nuevas oportunidades que traería esta posición.»

«¿Has considerado cómo se siente Irene?» preguntó Gustavo revolviendo su café. «Ustedes ya se han mudado tres veces desde que se casaron. ¿Está ella preparada para hacerlo de nuevo?»

Mario y Gustavo están laborando juntos para llegar a una decisión. Y en el proceso, están obedeciendo el espíritu de este proverbio:

Sin consulta, los planes se frustran,
Pero con muchos consejeros, triunfan. (Proverbios 15:22)

Los consejeros sabios saben cómo hacer preguntas específicas que penetran hasta lo más profundo de nuestros motivos y disciernen nuestras verdaderas intenciones. Un verdadero amigo nos ayuda a ver la diferencia entre la ambición y la codicia, entre el entusiasmo y el egoísmo, entre la firmeza y promoverse a sí mismo. ¡Discernir nuestros propios motivos es como hacernos una cirugía del corazón nosotros mismos! Necesitamos un experto que sea objetivo y que tenga un ojo clínico y la disponibilidad de decir lo que necesitamos escuchar, aun cuando duela. El dolor del momento valdrá la pena si la consejería nos evita un desastre más tarde.

Siga adelante en fe
¿Ha encendido usted la luz de las Escrituras? ¿Ha estado atento a la instigación del Espíritu Santo? ¿Ha probado sus deseos a través de consejería sabia? Ahora tome la mejor decisión que pueda, y siga adelante en fe.

«¡Espere!» pudiera usted objetar. «Seguir adelante no es tan sencillo como parece. ¡Necesito más tiempo!»

Algunas veces nos falta la confianza para tomar este paso importante, en particular cuando, habiendo hecho todo lo que podemos hacer para tomar una buena decisión, aún no estamos seguros en qué dirección debemos ir. Aún nos sentimos inmovilizados por el temor a cometer un error. ¿Qué podemos hacer con esas dudas persistentes que nos dejan en una confusión?

Las dudas no significan necesariamente que usted está fuera de la voluntad de Dios. A pesar de sus dudas, usted aún puede seguir adelante porque su confianza no está basada en su decisión sino en el Señor, que puede utilizar aun su juicio equivocado para el bien de usted y para Su gloria. El concepto de la voluntad de Dios tiene su núcleo en la doctrina de la soberanía de Dios, la cual es una fuente de gran seguridad para los creyentes. Dios no está en el cielo preocupándose de que la elección que usted haga pueda echar a perder los planes que Él tiene para usted. Él está en control de su vida y de las vidas de aquellos que usted ama, aun cuando usted no puede ver su mano o escuchar su voz tan claramente como usted desearía.

¡Así que anímese! Cambie su encrucijada en un camino de fe, y permita que comience el peregrinaje.

Copyright 2009 Insight for Living.

¿Cómo resistir la tentación?

Se conocía a Marco Antonio como el orador de pico de oro de Roma. Fue un brillante estadista, estupendo guerrero, dirigente valiente y fuerte. Tenía todas las cualidades necesarias para llegar a ser gobernante del mundo. Sin embargo, también tenía una falta fatal de debilidad moral; tanto que su tutor personal en una ocasión le gritó en la cara: “Oh Marco, oh niño colosal, capaz de conquistar el mundo pero incapaz de resistir la tentación.”

Todos enfrentamos tentaciones, el deseo de desobedecer a Dios para hacer cosas a nuestra manera. La tentación cuelga el tentador fruto del placer, prestigio y poder frente a nuestros ojos y nos susurra al oído que está allí para que lo tomemos. No pensamos en las consecuencias. Nunca pensamos en el alto precio del pecado, y la culpa y el daño que siempre resulta.

¿Cómo puede uno resistir la tentación cuando aparece? ¿Qué nociones nos ofrece la Biblia en cuanto a la tentación para armarnos para la batalla?

La Tentación Es Inevitable

La tentación es más peligrosa cuando nos sorprende con la guardia baja. Así que no permita que lo pesque desprevenido. Recuerde que nadie, ni siquiera el creyente más maduro, está libre de la tentación. El primer principio es este: la tentación es inevitable. Santiago empieza su consejo sobre la tentación con una afirmación de certeza: “Que nadie diga cuando es tentado: . . .” (Santiago 1:13a, énfasis añadido). Nótese que Santiago no dice “si,” sino “cuando.”

La Tentación Nunca Viene de Dios

La segunda noción tiene que ver con la fuente de la tentación. Sigamos con el pensamiento de Santiago en el versículo 13:

Que nadie diga cuando es tentado: Soy tentado por Dios; porque
Dios no puede ser tentado por el mal y Él mismo no tienta a nadie.
(Santiago 1:13)

Al principio de la Guerra Civil en los Estados Unidos los soldados a menudo estaban confusos como lados opuestos porque ambos ejércitos llevaban uniformes azules. Rápidamente, los Confederados hicieron sus uniformes más distintivos: los hicieron grises para que sus soldados pudiera reconocer a amigo o enemigo.

Saber contra quien se pelea es un requisito previo para cualquier batalla; de otra manera uno puede accidentalmente disparar contra sus amigos. Su Padre celestial nunca lo tienta. Puede permitir las pruebas, pero nunca le pide que haga el mal. Recuerde cuando es tentado que el Señor no es el enemigo.

La Tentación Sigue un Patrón Consistente

Si el Señor no es el autor de la tentación, entonces ¿quién es? Para hallar la respuesta, según Santiago, no hay que mirar más allá de su propio corazón:

Sino que cada uno es tentado cuando es llevado y seducido por su
propia pasión. Después, cuando la pasión ha concebido, da a luz el
pecado; y cuando el pecado es consumado, engendra la muerte.
(Santiago 1:1415)

Dentro de su corazón residen deseos degenerados que, una vez estimulados, sigue un patrón consistente. Darse cuenta del ciclo de tentación, deseo, pecado y muerte puede ayudarle a detenerse antes de que sea demasiado tarde.

Le ponen la carnada enfrente de usted. Satanás es un enemigo astuto. Lo conoce demasiado bien como para que usted baje la guardia. Sabe sus debilidades y secretos, y sus deseos (de pecado). Aunque Satanás no puede leer el pensamiento, sí conoce a las personas. Ha tenido mucha práctica. Cuando usted es tentado, puede dar por sentado que Satanás está aprovechando la mejor oportunidad para descarriarlo, ofreciéndole algo que usted anhela intensamente.

El deseo de pecado entra en acción. Tristemente Satanás no es su único enemigo. Desde la caída toda persona tiene una naturaleza caída, que se inclina al mal. Una parte de su corazón desea pecar. Usted entra en la zona de peligro cuando se queda en el pensamiento del pecado, saboreando el placer que podría recibir.

Usted cede al pecado. En una batalla el enemigo intentará engañar al ejército oponente. Si lo logra, el comandante enemigo llevará sus tropas a una trampa. Usted caerá en una trampa si escoge seguir lo que sabe que está mal.

La destrucción sigue. Así como el ejército que cae en la trampa del enemigo es diezmado, así también el pecado acarrea terribles consecuencias. Como la ley física de la gravedad, la ley espiritual del pecado y muerte siempre está en operación. El pecado produce destrucción en su vida y en la vida de otros. Las consecuencias pueden ser inmediatas, tal como el impacto en su matrimonio de un enredo amoroso; o pueden ser menos inmediatas, tal como perder su trabajo debido a la falta de honradez. Culpa, ansiedad, distancia en su relación con Dios, e incluso enfermedad a veces pueden ser resultados de su pecado (véase 1 Corintios 11:2330).

La Tentación Huye Frente a la Verdad

En la médula de toda tentación está una mentira. Usted tal vez recuerde la mentira insidiosa de Satanás a Eva cuando la tentó a desobedecer a Dios comiendo el fruto prohibido. Le dijo: “Ciertamente no moriréis” (Génesis 3:4). Trágicamente, ella le creyó y comió del fruto.

Jesús, en contraste, usó la verdad para luchar contra tentaciones del diablo. Cuando Satanás le ofreció el mundo si simplemente se postraba, Jesús replicó con la verdad: “AL SEÑOR TU DIOS ADORARÁS, Y SOLO A ÉL SERVIRÁS” (Mateo 4:10). El arma más efectiva que tenemos en nuestro arsenal contra tentación es la Palabra de Dios. Cuando usted oiga a la tentación susurrándole mentiras al oído, esgrima la espada de la verdad, ¡y vea cómo la tentación retrocede!

Consejo para Soldados

Los soldados efectivos están bien preparados para la batalla. Emplee estos recordatorios para ayudarle a preparar una buena defensa contra tentación.

Conozca a su líder. Sin una relación personal con Cristo usted tiene escasa posibilidad de resistir la tentación. Su Espíritu Santo le advierte del pecado y le da fuerza para resistir. Sin Cristo, usted es un soldado solitario, luchando sin ningún arma.

Siga a su líder. Las disciplinas necesarias del tiempo devocional, oración, estudio bíblico y meditación lo fortalecen y lo establecen en la fe. Los que son débiles en la fe caen fácilmente en la trampa de la seducción del pecado. Los soldados no marchan de la poltrona a la batalla; primero deben entrenarse. Sus músculos espirituales deben estar en forma para resistir los ataques del enemigo. Usted debe andar con el Señor íntimamente todos los días, y esto le armará para la batalla.

Confíe en sus compañeros soldados. Rendirle cuentas a otra persona es una táctica maravillosa para capacitarle para resistir la tentación. Para muchos, esa persona es su cónyuge. ¿Tiene usted una persona a quien le rinde cuentas: un hombre o mujer maduros que le ayudan a mantenerse enfocado en la batalla y que le hace preguntas serias en cuanto a su vida, pensamientos, hábitos y prácticas? Si usted sabe que alguien le va a hacer preguntas serias, eso puede disuadirle de que participe en alguna práctica de pecado. Con otros soldados firmes a su lado en la batalla, usted verá que el poder de la tentación se desvanece.

Niéguese a caer en los trucos del enemigo. Cuando sea tentado, sea sabio.

  • No se deje engañar por lo que parece ser un pecado “seguro.” Es verdad, a lo mejor nadie lo pesca. Sin embargo, nadie puede esconderlo de los ojos del Señor.
  • No se engañe por la persuasión de la carne. Su enemigo y sus propios deseos le restarán importancia al pecado diciendo que no hace daño. La verdad es que el pecado siempre está lleno de destrucción.
  • No trate con mano de seda a sus emociones. Niéguese a procurar satisfacerse pensando que usted “necesita” eso, o que no tiene nada de malo considerarlo. Rechace esas nociones acudiendo a la verdad de Dios. .
  • No se deje confundir por los resultados inmediatos. El pecado puede ser dulce a los labios, pero a la larga pudre los huesos. Inversamente, hacer lo correcto puede no ser agradable al principio. Puede exigir que usted rechace a un amante, que diga que no a una oportunidad, o que deje pasar un placer. Sin embargo, a la larga, el Señor siempre recompensa la obediencia. No deje que los resultados inmediatos le desvíen de su meta última de agradar a su Padre celestial.
  • Finalmente, no se quiere merodeando las situaciones de tentación. “Huye, pues, de las pasiones juveniles,” le aconseja Pablo al joven Timoteo (2 Timoteo 2:22a). El otro lado de la moneda de “huir” es seguir: “sigue la justicia, la fe, el amor y la paz” (v. 22b).
Mediante un andar cerca a su Padre celestial, un darse cuenta de las tácticas del enemigo, responsabilidad en su vida, y dedicación a la verdad de Dios, usted puede vencer la tentación.
Copyright 2009 Insight for Living.

Paz que sobrepasa todo entendimiento

Paz. Dígase usted mismo esta palabra en un susurro, y puede sentir que su corazón se tranquiliza. Cuando uno está en paz, uno siente una confianza interna de que las cosas no andan desordenadas; sin que importen las circunstancias. La mente descansa. El corazón no se acelera por la ansiedad. El enfoque es claro.

Pero demasiado a menudo, la paz es como esa mariposa elusiva. Incluso los creyentes la persiguen y hallan que está justo más allá de la punta de los dedos. Tal vez la más rara de todas las virtudes, la paz real viene sólo cuando uno decide creer en Dios y en su Palabra.

Así que, si Dios promete paz, ¡descubramos cómo hallarla en nuestros días más tensos! Mire con atención; posada en el borde de las profecías de Isaías se halla esa mariposa elusiva:

“Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado. Confiad en Jehová perpetuamente, porque en Jehová el Señor está la fortaleza de los siglos” (Isaías 26:3-4).

Dividamos la promesa y descubramos el secreto a la paz. Completa lleva la idea de “apoyarse para respaldo.” Pensamiento lleva la idea de “enmarcar o formar.” Juntas, estas frases quieren decir que Dios le dará paz completa si “su marco mental tiene apoyo y respaldo.”

¿En qué debe usted apoyarse? En Dios, como dice el versículo: “cuyo pensamiento en ti persevera.” Cuando usted confía en Él, usted “se deja caer” en sus brazos, tal como en aquel juego de confianza, en el que uno se inclina de espaldas en los brazos que le esperan detrás. Cuando usted confía en Dios, rehúsa todas las muletas y apoya todo su peso en Aquel que da respaldo estable.

¿Puede Dios sostenerlo? Sí; como dice el versículo 4, Él es “la fortaleza de los siglos.”

Y, ¿cómo lo sostendrá? De dos maneras: Él le “guardará,” y eso quiere decir que Él lo cuidará o vigilará sobre usted, y lo hace con “completa paz,” que en hebreo es la palabra shalom. Literalmente, Dios le guardará con shalom; una seguridad en fin, descanso sin interrupción y completa calma.

¿Notó de dónde viene esa calma completa? No viene de usted, sino de Dios, en quien usted se apoya y confía. Con razón la búsqueda frenética de la humanidad por la paz los deja con el corazón vacío, porque ¡están buscando en el lugar equivocado! Pablo dice que la paz de Dios “sobrepasa todo entendimiento” (Filipenses 4:7). No se halla en control mental o situaciones controladas. El secreto a shalom es confiar en Dios.

¿Quiere un buen sumario de nuestro estudio bíblico que antecede? Dios da reposo completo a los que se apoyan en Él para respaldo; los que confían en Él como la Roca inamovible y fuerte.

Así que, ¿en qué circunstancias necesita usted paz hoy? ¿Enfrenta una situación que asusta? Apóyese en Él. ¿Siente que lo llena el pánico, y no está seguro de qué hacer? Confíeselo a Él. ¿Está preocupado por su trabajo, algún ser querido o una situación fuera de su control? Entréguesela a Dios. Él le promete shalom si usted apoya todo su peso en Él, y no en usted mismo:

Fíate de Jehová de todo tu corazón,
Y no te apoyes en tu propia prudencia.
Reconócelo en todos tus caminos,
Y él enderezará tus veredas (Proverbios 3:5-6).

Escoja hoy una cosa que le distrae o le perturba. Intencionalmente entréguesela a Dios. Suéltela, y déjela libre.

¿Quién sabe? En su lugar, a lo mejor halla una mariposa posada en su mano abierta.
Copyright 2009 Insight for Living.

Todo Está Bajo Control

En el centro de las principales luchas de la vida hay una cuestión teológica. Póngala en forma de pregunta: “¿Tiene Dios el control o no?”

Si pudiéramos, por alguna maravillosa fuerza celestial, escaparnos de esta tierra en nuestro estado presente y pasar a la gloria del cielo, no hallaríamos ni un solo rastro de evidencia que revele pánico. Uno nunca oirá un “ay” de los labios de Dios, ni tampoco un “¿Me pregunto qué vamos a hacer en cuanto a eso allá abajo?” Tampoco veríamos jamás que la ansiedad aparece en el rostro del Dios viviente. Nos quedaríamos estupefactos en asombro por la calma que hay en todo alrededor de su asombroso trono.

Desde este lado de la gloria vemos el revés del tapete de la vida. Está lleno de nudos e hilos retorcidos, y puntas desiguales que carecen de significado y belleza. Pero desde la perspectiva de Dios, que mira el derecho de la tela, todo está bajo control.

Copyright 2009 Insight for Living.

¿Cómo Puedo Vencer la Batalla Contra la Pornografía y Lujuria?

Pregunta:
He luchado con la pornografía por muchos años. Sé que no es lo correcto, y me siento muy culpable después de verla. Yo le prometo a Dios que jamás voy a visitar esos sitios de la Internet o voy a pararme en ese estante de revistas otra vez. Y después de algunas semanas, la oportunidad viene, y caigo de nuevo. Este ciclo es interminable, y estoy cansado de sentirme derrotado. Realmente quiero profundizar mi vida espiritual, pero esta área me está estorbando de hacer eso. ¿Cómo puedo encontrar la libertad?

Respuesta:
Lo que usted está experimentando es el Espíritu Santo estimulando su conciencia. Él lo ama y no lo ha dejado solo para luchar esta batalla. Él quiere que usted tenga un andar más íntimo con Él, porque Él sabe el gozo que usted va tener cuando usted experimente la libertad en su Hijo Jesucristo. ¡Tenga ánimo! Dios ha perdonado sus faltas pasadas, y usted puede seguir adelante en el conocimiento que usted está seguro en Cristo.

Usted ya ha tomado el primer paso hacia la victoria al hablar de su problema y determinar hacer algo en cuanto a su problema. ¡Eso es un gran comienzo! Antes de saber los pasos siguientes, debemos explicar la diferencia entre los deseos sexuales y el pecado sexual. Dios lo ha creado como un ser sexual con deseos normales y sanos. Sus deseos sexuales no son pecaminosos en si. El pecado ocurre cuando usted expresa sus deseos sexuales fuera de los límites del diseño divino para usted.

Cuando su deseo sexual se despierta, sus primeros pensamientos pueden estimularlo a planear cómo usted puede actuar según esos deseos. En ese momento, usted inmediatamente debe enfocar sus pensamientos en Dios. Agradézcale por haberlo hecho una persona sexual. Agradézcale por el diseño maravilloso y la belleza del sexo. Dios creó la sexualidad humana con el fin de unir al hombre y a la mujer íntimamente y para enriquecer su relación. ¡El sexo es un regalo maravilloso! Entonces, ¡agradézcale por este hecho!

Pensar positivamente de su sexualidad y traer a Dios a su mente cuando usted se siente tentado cumple un propósito importante: interrumpe sus esquemas mentales para que usted pueda parar de hacer los planes de satisfacer su carnalidad de una manera pecaminosa. Esta estrategia es bíblica y sumamente importante:

Más bien, revístanse ustedes del Señor Jesucristo, y no se preocupen por satisfacer los deseos de la naturaleza pecaminosa.” (Romanos 13:14 NVI)

"Revístanse ustedes del Señor Jesucristo, y no se preocupen por satisfacer los deseos de la naturaleza pecaminosa" significa que usted no debe pensar de qué pornografía usted va a ver, cómo usted va a justificar sus acciones, cuando usted va verla, y así sucesivamente. La fase de anticiparlo es tanto una parte del entusiasmo y del encanto como el pecado en sí mismo. Trate de cambiar los planes, y cambie el enfoque de sus pensamientos al Señor con gratitud. Y asimismo pida que el Señor le ayude a dirigir sus deseos sexuales hacia un propósito apropiado.

También, tenga en mente lo qué está sucediendo en su cuerpo. Su impulsión del sexo se compone de una red compleja de glándulas que estimulan las hormonas y la adrenalina en su sistema para preparar su cuerpo para el clímax sexual. Cuando estas sustancias químicas son soltadas, usted puede sentirse como si ha tomado una droga. Usted puede hacerse emocionalmente dependiente en la hormona y la emoción y euforia del efecto de la adrenalina.

Si usted comienza a sentir esta respuesta bioquímica sexual, entonces haga algo positivo para soltar estas sustancias químicas de una manera positiva, algo como una caminata. También usted puede usar técnicas de relajamiento, por ejemplo, respiración profunda o meditación.

Con una toxicomanía, las más drogas que usted toma, más usted necesita. Igualmente, alimentar su deseo sexual solamente lo hará aún más hambriento. Muy probablemente, su problema con pornografía es también un problema con la masturbación. Cuanto más usted se masturba, más siente la necesidad de hacerlo. Cuanto menos lo hace, usted va a sentir menos necesidad de hacerlo. ¡La meta es abstinencia completa! Y, sobre tiempo, usted puede alcanzar la meta, rechazando ver la pornografía (después de tomar las siguientes medidas adecuadas) y reduciendo la frecuencia de masturbación hasta que no es más una parte de su vida.

Vamos a mirar algunas acciones específicas que usted necesite tomar para ganar su guerra con la lujuria. Estos pasos van a ayudarle a pelear la buena batalla:

  • Primero, deshágase de cualquiera cosa que lo haga tropezar. Elimine cualquier revista o video pornográfico. Borre todos los archivos pornográficos en su computadora. Desconecte su cable o servicio de la Internet. Si usted no puede desconectar su servicio de la Internet, instale un servicio que filtra los sitios de la Internet. Si su ruta diaria lo lleva por una librería pornografía, cambie su ruta. No deje ningún tipo de pornografía dentro de su alcance.

  • El momento que usted comience a sentirse sexualmente estimulado, huya de lo que está causando el estímulo (2 Timoteo 2:22). Usted debe huir inmediatamente. Cuanto más tiempo usted demora, más duro se le va a ser alejarse de la tentación. Alguien ha dicho que los hombres tienen una ventana de “seis segundos” para huir (¡y seis segundos puede ser demasiado tiempo!). Después de ése tiempo, quedarse puro llega a ser realmente difícil o más imposible.

  • Algunos hombres benefician al recordar que las mujeres jóvenes en las fotografías pornográficas son las hijas de otro hombre. ¿Cómo se sentiría si la mujer que usted estaba mirando era su hija que se exhibía de esa manera? Este pensamiento quebranta la fantasía con un golpe fuerte de la realidad-- y puede ser bastante impactante para hacerle apagar las imágenes. Otra técnica para control el pensamiento es imaginar a su esposa (o quizás a su madre, si usted es soltero) entrar por la puerta cuando usted está viendo esas imágenes. El miedo de “ser encontrado con su mano en la miel”, a veces es suficiente motivación para parar a uno mismo. Por supuesto, Jesús está con usted incluso cuando se siente solo. Imagínese a Él sentado a su lado, deseando llenar su corazón de su poder. Si usted no puede rechazar las imágenes solo, pídale que Él le dé su poder, que Él tome el control y que Él apague las imágenes para usted.

  • Busque a alguien con quien pueda rendir cuentas en privado. Rendir cuentas ante alguien es una de las mejores garantías contra un fracaso. No hay nada mal con decirle a un buen amigo o quizás a su pastor, "no tengo confianza en mi mismo; ¿puedo rendir cuentas con usted para mantenerme responsable en esta área débil de mi vida?"

  • Realice amistades sanas y limite su tiempo a solas. Somos más vulnerables a la lujuria cuando estamos deprimidos y solos. Entonces, trate de mantenerse ocupado con pasatiempos y otras actividades.

  • Sobre todo, camine íntimamente con Cristo. Acérquese a Él durante sus luchas y la angustia en vez de “preocuparse por satisfacer los deseos de la naturaleza pecaminosa”. Llene su mente de pensamientos sanos. Escuche buena música cristiana. Lea materiales cristianos. Estudie las vidas de los cristianos que han hecho grandes cosas para Dios. Hágase metas. Y haga que su pasión principal sea para servir a Cristo en cada área y con cada parte de su vida, incluyendo su cuerpo (Romanos 6:11-14).

Talvez usted ha pensado de tomar estas medidas durante mucho tiempo, pero no ha podido hacerlo. Le animamos a que no espere más. Comience hoy--y usted puede comenzar a experimentar la libertad verdadera.

viernes, 16 de octubre de 2009

Tumbando Gigantes

Los gigantes no llegan nada más porque sí vienen por causa de las maldiciones, y todo tiene una razón.
"Como el gorrión en su vagar, y como la golondrina en su vuelo,
Así la maldición nunca vendrá sin causa"
Proverbios 26:2

Todas nuestras desiciones nos traen bien o mal, nuestra conducta, costumbres, actitud ante ciertas circunstancias, nuestro caracter, en si toda desisiones nos afectan, queramos o no. Muchos de nosotros queremos ser los mejores, pero pocos de verdad se esfuerzan; para unos eso es solo un sueño, otros se la viven soñando, y otros cumplen sus sueños.

La Biblia nos dice que si nos esforzamos hasta el final seremos salvos, y todos queremos estar con el Señor y gozarnos en Él. Pero muchos tenemos barreras que nos impiden seguir, esas barreras bloquean completamennte la entrada de bendición en nuestras vidas y cuando queremos tumbar a esos gigantes que se han formado, no podemos, porque o no los detectamos o no queremos, le queremos dejar ese trabajo a Dios, cuando nos corresponde a nosotros hacerlo con el poder de Dios,con el poder de Su Espíritu Santo, que aun sigue en nosotros y seguirá por el resto de nuestra vida.

El hno. Efraín Villa Cano una vez nos dijo en una predicación: "Cobardes, si estan así es porque son cobardes." Y es verdad, por nuestra cobardia sufrimos, miren lo que dice 2 Timoteo 1:7
"Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio."

¿Que tal? Esta cita llega hasta lo más profundo de mi ser. ¿Soy o no soy? ¿Soy un trastornador o estoy trastornado?¿Soy valiente o cobarde?¿Soy un violento que arrebata el Reino de los cielos o un cobarde que levanta polvo en el reino de las tinieblas?. Nosotros decidimos hasta cuando el enemigo entrará en nuestras vidas, nosotros abrimos puertas y cerramos, pero lo que Dios abre nunca jamas, nadie lo cierra, lo que Él empieza lo acaba. Haz esta oración:
"Señor hasta hoy cierro todo camino que el enemigo a pisado,y cierro todo vinculo con el reino de las tinieblas, porque tu templo soy, limpia en mi lo que este sucio y contaminado. Hoy arranco de raiz la apatia, el rencor, el orgullo, la necedad y toda raiz de amargura que he permitido que crescan en mi corazón. Hasta hoy ruge el enemigo como león rugiente y desde ahora ruge el León de la tribu de Juda sobre mi territorio. No permitire más la tibies en mi alma, entra Señor y purifica este templo y todo gigante quede derrumbado y hechado fuera en el Nombre Todopoderoso de Jesucristo, gracias Señor, amen."

Dios los bendiga!!!!